Enfoque Directo

Libertad de expresión y violencia simbólica y mediática

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Los límites a la libertad de expresión en el periodismo, la violencia de género en los medios y la importancia de fallos judiciales para frenar la vulneración de derechos, fueron parte del 15° Encuentro Anual que la Red PAR realizó por primera vez con modalidad virtual. Disertaron la periodista feminista Sonia Tessa, el especialista en derechos a la información Damián Loreti y la jueza de Violencia de Género de la Provincia, Magdalena Azcurra.

Desde su creación en 2006 la Red PAR celebra de manera ininterrumpida su encuentro anual federal y este año a raíz de la situación de emergencia sanitaria por el covid-19 la modalidad fue virtual. “Durante el último tiempo en La Rioja se generó un debate sobre los límites a la libertad de expresión, la censura y la violencia mediática a raíz de algunos fallos o resoluciones judiciales que pusieron freno a la vulneración de derechos a través de los medios, la idea era poder repensar el tema con especialistas en esos saberes”, explicó la periodista riojana Antonella Sánchez Maltese sobre la temática del encuentro. 

El panel virtual estuvo integrado por la periodista feminista e integrante de PAR, Sonia Tessa, el abogado y candidato a relator de la Libertad de Expresión de la CIDH Damián Loreti y la jueza de Violencia de Género de La Rioja, Magdalena Azcurra. El objetivo de la charla fue abordar los límites a la libertad de expresión en el marco del ejercicio de la actividad periodística, reflexionar sobre la importancia de la violencia simbólica de modalidad mediática, alcance y normativas vinculadas, en un diálogo interdisciplinario que incluya el rol del poder judicial en estos casos. 

Sonia Tessa abrió el panel para exponer sobre la violencia simbólica en los medios de comunicación, referenciando situaciones recientes donde mujeres y disidencias fueron objetos de comentarios sexistas. “El patriarcado se reproduce de forma muy privilegiada en los hechos de violencia simbólica ya que las palabras violentas generan la tierra fértil de las demás violencias reproduciendo las jerarquías sociales”, sostuvo la periodista feminista, colaboradora del suplemento “Las 12” de Página/12 y Rosario/12 . 

“El patriarcado se reproduce de forma muy privilegiada en los hechos de violencia simbólica ya que las palabras violentas generan la tierra fértil de las demás violencias reproduciendo las jerarquías sociales”, sostuvo la periodista feminista, colaboradora del suplemento “Las 12” de Página/12 y Rosario/12 . 

Señaló que el horizonte actual del periodismo en general, pero en particular del feminista, debe ser “incomodar, contar historias que focalicen en desnudar la trama compleja de las violencias y no solo sus finales trágicos, desandar las jerarquías sociales a la hora de generar información así como apuntar a la construcción de audiencias más sensibles para detectar y no tolerar cualquier acto de violencia, haciendo respetar los marcos legales vigentes”. 

Por su parte, la jueza de Instrucción de Violencia de Género y Protección Integral de Violencia de Género N° 2 de la provincia de La Rioja, Magdalena Azcurra, hizo hincapié en la injerencia directa que tienen los medios de comunicación “sobre los procesos judiciales y en la comunicación de los modos de vida de las mujeres”. Consideró que por esto es necesario que realicen coberturas periodísticas adecuadas a derecho según los marcos vigentes y vehiculizen imágenes justas de los roles de las mujeres y las disidencias, “combatiendo la generación de estereotipos machistas que vulneran derechos humanos”, sostuvo.

La magistrada del fuero especial de La Rioja recordó que emitió resoluciones para frenar la violencia mediática en esa provincia y, en este sentido, destacó el trabajo de la Red PAR: “No podemos desconocer el decálogo de PAR, que desde mi juzgado ha sido planteado en una resolución donde colegas de ustedes fueron atacadas. ¿Hasta donde llegan mis derechos como comunicador o comunicadora para defenestrar o estereotipar a una persona?”, se preguntó.

Luego reparó especialmente en el tratamiento mediático: “seguimos hablando de crímenes con el nombre de las mujeres y me pregunto ¿en qué momento vamos a hablar con el nombre de los imputados?, este es un planteo que debemos darnos como sociedad”. Para finalizar aseguró: “Desde este juzgado y se que puede incomodar a mucha gente, pero fuimos emitiendo resoluciones para contribuir a la eliminación de patrones culturales sexistas. Tener perspectiva de género es tener una perspectiva política y puestos anteojos violetas para ver las cosas”. 

“Desde este juzgado y se que puede incomodar a mucha gente, pero fuimos emitiendo resoluciones para contribuir a la eliminación de patrones culturales sexistas. Tener perspectiva de género es tener una perspectiva política y puestos anteojos violetas para ver las cosas”. 

A su turno, el abogado y candidato a relator especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Damián Loreti, profundizó sobre el marco legal que nutre la discusión en materia de libertad de expresión en Argentina. Señaló que hay dos posiciones respecto al tema, la doctrina clásica que plantea que la libertad de expresión no debe tener ningún límite y por otro lado, aquella que se plasma en la Declaración de Principios de la Libertad de Expresión (CIDH) que sí establece ciertas restricciones, en especial, en lo que concierne a los discursos de odio y discriminación.  

En sintonía con la Tessa y Azcurra, Loreti apuntó que “el ejercicio de la libertad de expresión nunca puede violentar la dignidad humana del otrx. El discurso discriminador parte de la premisa de negar la condición humana del otrx, es decir, se le niega igualdad, este tipo de discursos rompen los límites a la libertad de expresión y por tanto no pueden ser respetados, ni tolerados”. 

“El ejercicio de la libertad de expresión nunca puede violentar la dignidad humana del otrx. El discurso discriminador parte de la premisa de negar la condición humana del otrx, es decir, se le niega igualdad, este tipo de discursos rompen los límites a la libertad de expresión y por tanto no pueden ser respetados, ni tolerados”. 

Para Loreti, el sistema interamericano de DDHH aún tiene una deuda con la protección y la regulación de la libertad de expresión en casos donde se incurre en discriminación simbólica de modalidad mediática apelando a su ejercicio. Destacó el marco normativo argentino que es más integral en cuanto al tratamiento del tema, pero reparó en la necesidad de seguir trabajando para la protección de los derechos humanos y la educación, tanto de comunicadorxs como de las audiencias. 

https://redparblog.wordpress.com/2020/08/24/encuentro-virtual-derecho-a-la-comunicacion-libertad-de-expresion-y-justicia-con-perspectiva-de-genero/

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